Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri
www.morochos.org
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri
www.morochos.org
En todas partes del mundo, los gobiernos responsables están mostrando su preocupación por la crisis financiera que está viviendo Estados Unidos. De hecho, algunos funcionarios extranjeros están trabajando junto a los burócratas estadounidenses para ejecutar políticas simultáneas de asistencia financiera. Aunque esta cooperación no es gratuita.
Los gobernantes de los países más desarrollados saben que los problemas del principal consumidor del planeta repercutirán sobre el resto de las economías, lo quieran o no. Por eso están inquietos.
Increíblemente, en América Latina nuestros gobernantes están perdidos, como suele ocurrir, en un mundo que se escapa de su entendimiento. Por ejemplo, el lunes vimos a Hugo Chávez decir que él había tomado medidas para que esta crisis del capitalismo no afectara a Venezuela. Y el martes escuchamos a Michelle Bachelet afirmar prácticamente lo mismo, en defensa de Chile.
Sin embargo, quienes tengamos el interés de entender mejor el problema financiero de Estados Unidos y sus efectos sobre Latinoamérica, debemos analizar las cosas con más seriedad. Para ello estudiaremos si es cierto que algunos países de nuestra región están desligados de Estados Unidos y analizaremos los resultados tangibles que arrojan los mercados latinoamericanos.
Lo que dicen las estadísticas comerciales de Latinoamérica
Si revisamos los datos comerciales de cada país latinoamericano por separado, lo primero que saltará a nuestra vista es que casi todos tienen un par de características sobresalientes:
1) la mayoría de los países latinoamericanos exportan sus productos principalmente a Estados Unidos.
2) la mayoría de los países latinoamericanos importan productos principalmente de Estados Unidos.
Es decir, Estados Unidos significa para América Latina su más importante consumidor y, al mismo tiempo, su más importante suplidor. De forma tal que los latinoamericanos podemos estar seguros, de que si nuestro principal socio comercial tiene problemas económicos, consumirá menos que antes y nuestros ingresos nacionales se verán reducidos.
Por otro lado, lo segundo que destaca cuando analizamos las estadísticas comerciales de los países latinoamericanos, es la presencia de tres sectores económicos donde los países latinos son muy fuertes: materias primas, productos agrícolas y maquila. Rubros que vale decir, han reaccionado muy mal a los problemas en Estados Unidos, como notaremos en el siguiente punto.
Los mercados financieros también hablan
En la gráfica que veremos a continuación, podemos ver los precios del petróleo –línea azul- los precios de un índice bursátil que engloba el valor de varias materias primas –línea dorada- los precios del cobre –línea verde- y los precios de un índice representativo de los productos agrícolas –línea roja-
Si nos fijamos, nos daremos cuenta de que estos productos han perdido un 30% de su valor en los pasados tres meses, coincidiendo perfectamente con la crisis financiera que sacude a Estados Unidos.
Esto nos demuestra que los productores de petróleo –Venezuela, Ecuador, Colombia- los productores de maquila –México, Centroamérica- los productores de alimentos no procesados –Brasil, Argentina- y los productores de cobre –Chile, Perú- están vendiendo sus productos a precios mucho más bajos que antes, obteniendo menos ingresos y perjudicando sus balanzas comerciales.
Pero hay más, ya que si observamos la siguiente gráfica, nos percataremos de que el índice que representa los mercados bursátiles latinoamericanos en conjunto –línea azul- ha perdido también un 30% de su valor en los pasados tres meses, mientras que el Dow Jones –línea roja- ha perdido solamente un 5%. Cifras que indican que a los mercados financieros latinoamericanos les ha ido peor con la crisis financiera yanqui que al mismísimo Estados Unidos.
Puedes hacer clic en la imagen para agrandarla
Como hemos podido observar, América Latina ya está sintiendo los efectos de los problemas financieros estadounidenses. Lo vimos en la última gráfica, las consecuencias para Latinoamérica han sido peores que la del propio Estados Unidos, puesto que la dependencia de nuestra región del mercado estadounidense es más grande que la de otras regiones.
Una realidad muy preocupante, si consideremos que estamos en medio de una crisis que tiene el potencial de agravarse un poco más, lo que entonces repercutiría muy negativamente sobre América Latina.
Además, junto al deterioro de las exportaciones latinoamericanas a Estados Unidos –uno de los componentes del PIB- el acceso al crédito por parte de empresas y gobiernos de nuestra región se verá bastante afectado. Debemos recordar que América Latina obtiene préstamos internacionales primordialmente de instituciones financieras norteamericanas, justamente las organizaciones que están en crisis. En consecuencia, menos exportaciones y menos créditos internacionales, terminarán inhibiendo el crecimiento económico de Latinoamérica.
Por otra parte, tomemos en cuenta que el choque externo que producirá el problema financiero de Estados Unidos sobre los países latinos, debemos sumarlo a los habituales desequilibrios macroeconómicos que caracterizan a nuestros Estados –hiperinflación, déficit fiscal, fuga de capitales e inestabilidad política- obteniendo como resultado una mezcla que intensificaría los efectos negativos sobre América Latina.
Bajo estas circunstancias, las expectativas económicas para Latinoamérica ante la crisis financiera en Estados Unidos, no son nada buenas. Lo que pasa es que los procesos en economía se desarrollan generalmente con lentitud, hasta que llegan las consecuencias.
Artículos relacionados:
23 comentarios:
Advertencia: Los comentarios en este blog son revisados. Si te expresas con groserías o insultos tu comentario no será publicado.