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sábado 21 de junio de 2008

Los impuestos medievales de Cristina Fernández de Kirchner

Autores:
José Alberto López Rafaschieri y Luis Alberto López Rafaschieri

www.morochos.org

Aprovechando la crisis política que azotó a Argentina a principios de esta década, llega al poder Nestor Kirchner, un hombre lleno de ambición, que con promesas vacías inicia un proceso de concentración de poder, que termina habilitándolo para gobernar por decreto.

Con autoridades plenas, Néstor Kirchner manipula el sistema para forzar a los agricultores a pagar impuestos más altos, elevando los tributos a la exportación agrícola exageradamente. Por ejemplo, a los productores de soya –uno de los productos más importantes en Argentina- los obliga a pagar una tasa de 40%, cuando antes pagaban el 27% de la exportación, un incremento de 48%.

Esta forma de gobernar sin consultar –que no tiene nada de democrática- es continuada ahora por su esposa, Cristina Fernández de Kirchner, quien pretende sobrepasar los abusos de su marido, oprimiendo aún más al sector agropecuario argentino. Pero esta impopular Presidenta se fue demasiado lejos, como lo demuestra su bajo 20% de simpatía con los votantes.

¿Por qué protestan los granjeros argentinos?

El pasado mes de Marzo, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner decretó otro incremento en estos impuestos a la exportación agrícola, lo que desató una ola de protestas nacionales de pequeños y grandes productores.

Bajo este nuevo esquema, un productor de soya pagará 44% de impuestos a la exportación, mientras que el precio esté por debajo de los $600 la tonelada. Si a ese 44% se le suma el impuesto sobre la renta que se paga todos los años y los impuestos municipales, un granjero argentino actualmente estará pagándole al gobierno 73% de todo lo que produce. Tasas parecidas aplican para el ganado, el maíz, el trigo, la leche y otros rubros agrícolas. Algo que ya no es un impuesto, sino una confiscación de su trabajo, un robo aunque lo haga el gobierno.

Pero eso no es todo, el nuevo sistema de impuestos de la Presidenta Cristina Fernández es tan opresor, que si el precio internacional de la soya supera los $600 por tonelada, los impuestos totales pagados por un productor agrícola podrían llegar al 95% de sus ventas –una tasa que no pagaban los granjeros ni cuando Herodes, en los tiempos de Jesús-

Un gobierno que obliga a un ciudadano a entregar el 95% de lo que produce, es una autoridad que viola la propiedad privada y que extralimita sus funciones.

¿Qué persigue Cristina Fernández con estas medidas?

No podemos olvidar que los Kirchner son células cómplices del tumor neocastrista que se posa sobre Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador. Y que los Presidentes de estas naciones son admiradores del nefasto modelo que Fidel Castro construyó en Cuba.

Es evidente que estos mandatarios siguen un protocolo de concentración de poder, corrupción, reducción de las libertades civiles y constante amenaza a la propiedad privada. Por lo que debemos concluir, que Cristina Fernández de Kirchner está tramando una confiscación disfrazada, a través de estos severos impuestos.

Estos gobiernos radicales de izquierda, llegaron al poder diciendo que resolverían los problemas nacionales sacrificando la democracia, un engaño que les sirvió para amasar todo el poder pero que no les durará mucho, porque los latinoamericanos no son idiotas.

Argentina es otro vivo ejemplo de que el radicalismo comunistoide genera más problemas que soluciones. La Presidenta Kirchner está desesperada. El mal manejo del presupuesto nacional, tanto por Néstor como por Cristina, colocan los niveles de endeudamiento público para Argentina, en cifras más altas que las de 2001, cuando ocurrió la famosa catástrofe financiera que sacó del poder al Presidente de la Rúa. Es por ello que la Presidenta argentina quiere exprimir hasta el último centavo del sector privado, tratando de equilibrar el desastre fiscal que provocaron los gobiernos Kirchner y que eventualmente reventará.


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2 comentarios:

Martha Colmenares dijo...

Excelente, amigos. Muy bueno, si me lo permiten, me gustará enlazarlo. Un abrazo, Martha

Anónimo dijo...

YO NO SE COMO ES QUE TODAVIA NO LA ECHARON

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