jueves, 17 de enero de 2008

Pruebas de la ilegitimidad del proyecto político de Chávez

Autores:
Luis Alberto López Rafaschieri y José Alberto López Rafaschieri

www.morochos.org

Si fuera verdad que la “revolución” de Chávez beneficia a la gente, el apoyo del pueblo a las instituciones públicas que controla el gobierno, sería muy elevado.

Sin embargo, después de nueve años de gestión, la realidad es que cada vez menos gente confía en las políticas de Chávez. Y, la participación popular para dar soporte a las propuestas castristas del Presidente, día a día va reduciéndose.

El Poder Ejecutivo Nacional Chavista

En diciembre de 2007, al tratar de movilizar a los ciudadanos para llevar a cabo cambios constitucionales, el Presidente Chávez recibió 40% menos apoyo -dos millones novecientos treinta mil votos menos– que en las elecciones de diciembre de 2006.

Esta derrota al proyecto político de Chávez desnudó una realidad: el pueblo castigó la falta de soluciones a sus problemas de inseguridad, alimentación y vivienda, negándose a legitimar, con el voto, las propuestas de Chávez.

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El Poder Legislativo Nacional Chavista

Según el CNE, la actual Asamblea Nacional fue elegida con el 25% del electorado venezolano. Aunque debemos destacar que la observación de organizaciones nacionales como SUMATE y de organismos internacionales como la Unión Europea, sospechan que el porcentaje de participación fue menor al 20% de los electores.

Por lo tanto, la actual Asamblea Nacional -casi totalmente chavista- es legal pero ilegítima. Por eso, a principios de 2007 delegó sus funciones legislativas en el Presidente, porque sabe que sus actuaciones no tienen reconocimiento popular.

El Poder Judicial y el Poder Ciudadano Chavistas

Tal vez las instituciones más rechazadas en estos nueve años de “revolución” chavista, sean los órganos públicos encargados de impartir justicia.

Casos como el 11 de abril de 2002, el asesinato de Danilo Anderson, el maletín con 800 mil dólares de contrabando para Argentina, los casos de corrupción en PDVSA, las detenciones a decenas de venezolanos por motivos políticos y muchos casos más sin resolver, han dejado una de las peores imágenes que hemos tenido los venezolanos de estos Poderes públicos.

Si usted es venezolano, hable con un vecino y pregúntele qué piensa de la administración de justicia en nuestro país, o qué le parece la actuación de los órganos policiales, o qué opinión tiene acerca del papel del Contralor de la República en la lucha contra la corrupción. Acaso desde que Chávez es Presidente, ¿confiamos más los venezolanos en la administración de justicia? ¿Se comporta el Tribunal Supremo de Justicia de manera que todos aprobemos sus decisiones?

Así llegamos a la misma conclusión que antes: Los Poderes Judicial y Ciudadano, que nos han mostrado los nueve años de chavismo, son legales, pero ilegítimos.

El Poder Electoral Chavista

En Venezuela, a la autoridad encargada de organizar los comicios para los cargos de elección popular, bien podríamos denominarla “enemiga de la participación ciudadana”.

Desde que Hugo Chávez llegó al poder, por la falta de confianza en el Consejo Nacional Electoral -CNE- del sistema chavista, los niveles de abstención en las elecciones han batido todos los records.

Solamente en los últimas tres comicios nacionales, el promedio de abstención se ubica en 48% -considerando que estamos usando las cifras del CNE, cifras en las que nosotros no confiamos, porque no creemos en esta autoridad electoral-

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Los medios de comunicación Chavistas

Recientemente, el propio Chávez dijo al país que a TVES, el nuevo canal del gobierno, “no lo ve nadie”. Lo mismo acontece con todas las emisoras de radio y TV chavistas, carecen de la preferencia popular, debido a su falta de credibilidad.

El gobierno ha invertido también mucho dinero en diarios y publicaciones chavistas, pero este material tampoco ha podido gozar de aceptación entre los venezolanos.

De lo que se desprende, que el pueblo venezolano tiene muy poca valoración de la información emanada de las instituciones gubernamentales o de los medios parcializados con el gobierno. Entonces, la información chavista también es ilegitima.

Institucionalidad deslegitimada

La gran verdad, es que luego de este análisis, inferimos que los nueve años de “revolución” chavista, han liquidado la confianza del pueblo venezolano en las instituciones del gobierno. Por lo que, la pretendida revolución de Chávez, es ilegítima.

Ante esta situación, el llamado socialismo del siglo XXI, tiene otra amenaza sobre sus hombros: un sistema político chavista deslegitimado que cada vez hará sentir con más fuerza, la necesidad de un cambio político en Venezuela.


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